Las dietas y el efecto rebote

¿Te suenan estas 3 creencias? …

Existen 3 creencias limitantes con respecto a la perdida de peso:

1ª CREENCIA: LOS HIDRATOS DE CARBONO ENGORDAN.

2ª CREENCIA: LA OBESIDAD SE HEREDA.

3ª CREENCIA: PESO = KCAL. INGERIDAS – KCAL. GASTADAS.

Pues bien, vamos a ir desmontando una por una para que puedas liberarte de ellas y tener la opción de aprender a comer de forma saludable y perder peso paulatinamente.

1ª CREENCIA: LOS HIDRATOS DE CARBONO ENGORDAN.

DEPENDE DEL HIDRATO DE CARBONO. No es lo mismo tener una alimentación basada fundamentalmente en hidratos de rápida asimilación como son todos los dulces (galletas, bollería, chocolate…), pan blanco, harinas blancas, arroz blanco, pasta italiana… que consumir hidratos de asimilación lenta, como son las harinas integrales, pan integral, arroz integral y todos los cereales integrales como el mijo, la quinoa, trigo sarraceno…

Los primeros tienen un índice glucémico muy elevado que por un lado hará trabajar en exceso a nuestro páncreas y por otro lado, el exceso de azúcar que no se ha podido metabolizar se transformará en grasa.

Los segundos en cambio tienen un índice glucémico más moderado  y no suben tan desorbitadamente el nivel de glucosa en sangre, manteniéndose éste estable durante un periodo de 4-5 horas, tiempo en el que nuestro cuerpo va consumiendo la glucosa progresivamente y además, este hecho hará que no sintamos hambre ni las temidas ganas de “picar” entre horas.

2ª CREENCIA: LA OBESIDAD SE HEREDA.

Solamente el 1% de las personas obesas es debido a causas genéticas. Lo que ocurre es que con esta afirmación las personas eluyen su responsabilidad sobre su salud y su aspecto físico.

Si no te gusta tu cuerpo puedes ponerle remedio! Es una cuestión de QUERER REALMENTE cambiar aquellos hábitos de vida inadecuados por otros más saludables. Esto se puede conseguir, si lo deseas realmente.

Cuando alguien viene a mi consulta con el único objetivo de perder peso, siempre les hago la misma pregunta: ¿Por qué quieres perder peso? ¿Y cuál es tu objetivo real?.

No es mi intención que me respondan al momento. Les digo que se tomen su tiempo, que busquen un momento tranquilo y escriban en un folio en blanco ambas preguntas. Y cuando tengan clara la respuesta, que las pongan también por escrito en el mismo folio. Sólo así, conocerán sus verdaderos motivos por los que quieren o no quieren perder peso y por los que han decidido venir a mi.

3ª CREENCIA: PESO = KCAL. INGERIDAS – KCAL. GASTADAS.

Esto no es exactamente así porque no todo lo que comemos lo absorbemos y además, influye mucho nuestro metabolismo.

Para conseguir perder peso es necesario ACTIVAR O ACELERAR el metabolismo. Hay personas que comen muy poco y sin embargo, no consiguen sus objetivos de pérdida de peso.

¿POR QUÉ?: Su metabolismo es muy lento. Por tanto, hay que focalizarse en activarlo.

¿CÓMO?: Fundamentalmente, llevando una buena alimentación sin que falten nutrientes y además, realizar ejercicio físico de forma habitual para incrementar la masa muscular. Hay que tener muy presente que el 80% del consumo calórico corresponde a nuestra masa muscular. Si la incrementamos, ayudaremos a nuestro cuerpo a quemar más calorías y además, cuanto mayor sea nuestra masa muscular mayor será también nuestro metabolismo basal.

El metabolismo basal es la energía que gasta tu cuerpo en vivir un día manteniendo sus constantes vitales, sin contar el ejercicio o el trabajo realizado, es decir, es la cantidad de calorías necesarias para poder realizar todas las funciones básicas que necesita tu organismo para vivir. Es la parte más importante del metabolismo y ocupa alrededor del 70-75% del total de calorías quemadas durante un día. De ahí la importancia de su aumento para aquellas personas que tienen como objetivo prioritario la pérdida de peso.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el metabolismo basal está directamente ligado a la cantidad de tejido muscular que el organismo tiene. Cuanto mayor sea nuestra masa muscular, mayor será el metabolismo basal y por tanto, mayor la cantidad de energía que se consume sin más. El problema que existe es que las personas que quieren perder peso, generalmente realizan dietas muy estricta y pierden mucho músculo, ya que el cuerpo tiene carencia de energía y usa la proteína como fuente de energía. Según avanza la dieta, el cuerpo va dejando de consumir energía ya que el músculo va decreciendo y por tanto, el cuerpo baja su metabolismo basal. Esto es algo que podemos corregir combinando una alimentación equilibrada y saludable con el ejercicio físico, sobre todo ejercicio de tonificación o creación de músculo. Es primordial intentar perder el mínimo músculo posible con el fin de que el metabolismo basal se mantenga lo más elevado posible.

¿Por qué sentimos hambre? ¿Cómo funciona nuestro organismo?

El hipotálamo es la parte del cerebro que se encarga de mandar la orden a nuestro cuerpo de SACIEDAD o de APETITO. La grasa de nuestro organismo segrega una hormona llamada LEPTINA que el hipotálamo recibe y envía a nuestro cuerpo la señal de SACIEDAD. Si esta hormona llega en suficiente cantidad, quiere decir que hay grasa suficiente para que pueda quemar y por tanto, acelera el metabolismo. Si esta hormona no llega en suficiente cantidad al hipotálamo, éste envía la señal de HAMBRE a nuestro cuerpo y hace el metabolismo más lento para no perder la grasa que tiene.

El cuerpo siempre apuesta por la supervivencia

Con el consumo de alimentos procesados, potenciadores del sabor, conservantes y alimentos no ecológicos que están llenos de fertilizantes y productos químicos, nuestro cuerpo pierde la sensibilidad a la leptina y a pesar de tener grasa de sobra, el cuerpo piensa que estamos muriéndonos de hambre, haciéndonos engordar.

El efecto rebote

¿Qué hace que 2/3 partes de las personas que hacen una dieta no solamente recuperan el peso perdido, sino que además lo incrementan?

Cuando se lleva a cabo una dieta hipocalórica y prolongada en el tiempo con el objetivo de perder peso, el hipotálamo lo que hace es ralentizar nuestro metabolismo para perder menos nutrientes, pues éstos están llegando en menor cantidad y tenemos que recordar que el hipotálamo siempre apuesta por la supervivencia.

Además, lo que ocurre habitualmente es que después se vuelve a la alimentación que se tenía anteriormente, con la única diferencia que el metabolismo ahora se ha hecho más lento y el efecto que eso produce es el famoso EFECTO REBOTE.

La única forma de perder peso de forma continuada es no privando a nuestro organismo de ningún nutriente y para ello, es fundamental llevar una alimentación basada en:

  • Hidratos de carbono DE BUENA CALIDAD: Harinas integrales, cereales integrales.
  • Proteínas: Incrementando el consumo de proteína vegetal y disminuyendo la ingesta de proteína animal.
  • Grasas SALUDABLES: Aceites de 1ª presión en frío, semillas, frutos secos y aguacate.
  • Vitaminas y fibra: Fruta fresca y verduras de temporada.
  • Minerales: Introducir las ALGAS en nuestra alimentación en pequeñas cantidades. Nos remineralizan y además, nos ayudan a expulsar toxinas de nuestro organismo, lo cual es muy importante en cualquier dieta de pérdida de peso, ya que en la grasa se acumulan las toxinas y al perder grasa todas estas toxinas pasan por nuestro hígado produciéndose una sobrecarga en este órgano. Si no te apetece introducir las algas en tu alimentación, mi recomendación es que tomes algún tipo de suplementación natural para proteger el hígado. Esta pauta es muy importante en cualquier dieta enfocada a la pérdida de peso y no siempre se contempla.
Está muy bien perder peso pero debemos hacerlo sin maltratar a nuestro cuerpo, porque al fin y al cabo, lo que realmente buscamos es sentirnos sanos y vitales.

Share if you like it!

Recibe mis recetas a tu Email!
Suscríbete GRATIS a mi Newsletter si quieres estar informado de mis actividades, recetas y consejos de salud

Comentarios