Por una Navidad más saludable

Se acercan días en los que las reuniones alrededor de una mesa con comida y más comida son inevitables… De la misma forma que parece inevitable coger unos “kilos de más”, sentirte empachada y abotargada por el alcohol y los dulces.

Sin embargo, esto no tiene por qué ser así si adquieres una serie de hábitos que eviten que tu alimentación se desmadre totalmente durante este mes. Pero, por qué comemos de más en Navidad? 

Entender de dónde vienen los antojos tiene un efecto importante en tu habilidad para hacer elecciones saludables en tu alimentación.  Si los identificas, entonces te resultará mucho más fácil no dejarte llevar por ellos.

1.   En primer lugar, la comida que te sirven te resulta más especial por la mentalidad: Has pasado mucho tiempo controlando lo que comes, negándote tu comida favorita, siguiendo una dieta restrictiva, y ahora llega la oportunidad única de degustar tus platos favoritos. Así que en vez de comer una ración normal, te atiborras antes de que pase esa oportunidad. Pero la realidad es que SIEMPRE puedes elegir comer tus platos favoritos.

El problema aquí es la dieta restrictiva que llevas siguiendo tanto tiempo. En pocas palabras: Si realmente entiendo que la comida es abundante en mi vida, los caprichos perderán parte de su encanto.

 2.   La comida navideña esta cargada de azúcar, y el azúcar es adictivo: ¿A que es más fácil dejar de comer una pieza de fruta que turrones, polvorones o dulces navideños?.

Cuando comes azúcar refinada tu cuerpo genera insulina en abundancia para regular la cantidad de azúcar en la sangre. Esto hace que tus niveles de azúcar desciendan y que tengas más ganas de comer azúcar. ¿Entonces qué puedes hacer? Lo mejor sería no comer azúcar refinada ni nada que lo contenga pero esto es muy difícil en estas fechas. Así que puedes intercalar la fruta con los dulces para regular mejor el azúcar en sangre. Es interesante saber que la adicción al azúcar dura varios días, así que cuanto más comas más querrás comer.

 3.   Recaemos en hábitos antiguos: Aunque durante el año hagas ejercicio a diario y comas de forma saludable, cuando llegan las Navidades, vuelves inconscientemente a retomar hábitos antiguos. Reflexiona sobre por qué comes de forma diferente en estas fechas. Ten siempre en mente tu salud y podrás pasar las celebraciones con más energía y mejor humor.

Uno de los mejores regalos que te puedes hacer es despertar el 7 de Enero sintiéndote ligera y llena de energía.

A continuación, te dejo una recomendación que podrá ayudarte a sobrellevar todas las comidas y cenas navideñas y que consiste en los siguientes pasos:

  • Servirte siempre poca cantidad y no repetir.
  • Elije alimentos y preparaciones lo más sanos posibles bajos en grasa y azúcares.
  • Sírvete los alimentos siguiendo esta regla: Divide el plato en dos mitades, en una colocaremos las verduras y guarniciones vegetales y la otra mitad la dividiremos en dos, en una colocaremos la proteína animal (carne, pescado, marisco…) y en la otra los hidratos como patatas, legumbres y cereales. No soy partidaria de mezclar alimentos con distintos tiempos de digestión, pero puesto que en estas fechas resulta un tanto complicado no mezclar de todo, al menos hacerlo con moderación y sentido común.

Y si cometes muchos excesos, lo mejor es llevar después y por unos días, una dieta depurativa para conseguir eliminar la retención de líquidos y la hinchazón por la acumulación de gases y sobre todo, eliminar toxinas.  Aquí tienes una alternativa que podrás poner en práctica y sin necesidad de pasar hambre:

Dieta Depurativa post Navidad:

1. Comienza con un desayuno rico en fibra, proteína vegetal e hidratos de lenta asimilación que nos ayuden a mantener el nivel de glucosa en sangre estable a lo largo de la mañana y así, evitar las ganas de “picotear”. Te dejo tres opciones para desayunar:

  • Leche vegetal con copos de avena, plátano y nueces.
  • Pudding de chía con leche de arroz, frutos rojos y quinoa inflamada.
  • Zumo verde en ayunas, pan integral con aceite de oliva virgen, semillas de sésamo y pimienta negra.

2. Realiza un almuerzo a base de verduras al vapor o ensaladas templadas acompañadas bien de proteína vegetal (cualquier tipo de legumbre o quinoa cocida) o bien de proteína animal.

3. Realiza una cena muy ligera, temprana y sin proteína, a base de caldos vegetales, sopas y cremas de verduras con un postre a base de fruta cocinada con un poco de canela.

Cuanto menos hagamos trabajar a nuestro sistema digestivo por la noche, tanto que mejor será nuestro descanso y con más energía nos levantaremos.

4. Bebe abundante líquido durante el día, como agua e infusiones depurativas que contengan diente de león, cola de caballo, jengibre, bardana… e incluso, se podría optar por tomar un depurativo hepático para ayudar a la descongestión de este órgano que tan saturado se encuentra por los excesos de estas fechas.

5. Utilizar poca materia grasa, emplea aceites vírgenes en crudo y minimiza al máximo la sal.

Espero que estos consejos te sirvan de utilidad y puedas disfrutas de unas Navidades más saludables.

Feliz Navidad!

Share if you like it!

Recibe mis recetas a tu Email!
Suscríbete GRATIS a mi Newsletter si quieres estar informado de mis actividades, recetas y consejos de salud

Comentarios